Cuaderno de apuntes NBA (25)
Unas notas sobre Lakers y Celtics.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches. ¿Cómo estamos, compañero? Tras unas semanas de pausa para poner ciertos asuntos en orden volvemos a la carga. Hoy hablamos de las dos franquicias más conocidas. Mañana iremos con otros asuntos.
Los Lakers dando tumbos
A nivel deportivo y a nivel despachos las cosas no marchan bien en L.A. Tres derrotas seguidas antes de la victoria en su último compromiso contra los Hawks. Mediocres en defensa hasta decir basta. Superados en la clasificación por los Wolves. Perseguidos muy de cerca por Rockets y Suns. Sin Reaves hasta dentro de varias semanas. Sin alegría en las caras de nadie.
Aparte de que los resultados no están acompañando, el run-run que hay alrededor de los Lakers provoca todo tipo de inestabilidades ya de por sí permanentes en un equipo dirigido por Pelinka. Solo Dončić podría asegurar que empezará la 26–27 con la misma camiseta y eso es demasiado poco en un vestuario.
De cara al nuevo curso apenas Luka, LaRavia, Vanderbilt y Knecht tienen contrato garantizado, pero salvo el esloveno el general manager gustosamente metería a los otros tres en cualquier traspaso que le pareciese atractivo. (Recordemos que con Knecht ya lo hizo). En el resto de la plantilla encontramos varias opciones de jugador, pero es casi seguro que Vincent, Hachimura, Smart, Ayton y otros dos probarán el mercado.
¿Quiénes son los otros dos? Austin Reaves y LeBron James. El pobre Reaves, tras un arranque de año digno de All-Star, se va a pasar varias semanas lesionado y en constantes rumores sobre un hipotético traspaso. Hasta ahí, normal.
Lo que no es tan habitual es que la inestabilidad inherente a un roster construido de esa forma y un equipo tan mediático como los Lakers, se una el agente de su jugador más famoso como potente esparcidor de material inflamable.
Rich Paul, agente de LeBron, lleva tiempo soltando perlas en podcasts. En diciembre comentó que los Lakers no eran candidatos. Esta semana ha sugerido que los Lakers deberían traspasar a Austin Reaves a los Grizzlies a cambio de Jaren Jackson Jr. Que sería un win-win para todos: Reaves cobraría lo que debe —tras años de estar percibiendo una nómina que no casa con su rendimiento— y los Lakers podrían seguir construyendo alrededor de Dončić al juntarle con un interior de élite y su misma edad.
LeBron ha querido desmarcarse públicamente de las opiniones de su agente y amigo. Explica que cada uno es mayorcito para decir lo que piense, pero que lo que diga uno no significa que el otro sienta lo mismo y viceversa. Que él se lleva fenomenal con Reaves y está a su lado constantemente.
Todo esto es una causa más de que los Lakers no quisieran ofrecer en verano una extensión de contrato a LeBron, quien pese a no ser el que fue sigue haciendo cosas impropias para su edad (22,4 puntos, 5,7 rebotes, 6,9 asistencias, 56,2 eFG%). El ambiente está toxiqueado, como diría mi hijo.
Por cierto, una más sobre James. No aparece entre los más votados para el All-Star. En la última actualización era el octavo del Oeste y el decimocuarto en total en cuanto a votos totales. Por tanto:
No saldrá elegido como titular.
No parece que los entrenadores le vayan a votar como All-Star suplente.
Lleva 21 años consecutivos seguidos siendo titular en el All-Star.
¿Alguien piensa que LeBron no va a participar en el All-Star 2026 que se celebrará en Los Ángeles en la que podría ser su última temporada como jugador profesional? Je. Hoy es el último día para votar y LeBron estará jugando en febrero el Intuit Dome sí o sí (salvo lesión, obvio).
Los increíbles Celtics
Resulta que los Celtics nunca se fueron. No Tatum. No Porzingis. No Holiday. No Kornett. No Horford. No pasa nada.
La que debería haber sido una campaña de discreto tanking en Boston según recomiendan todos los expertos en creación de proyectos y plantillas se ha convertido en todo lo contrario.
A día de hoy los Celtics marchan terceros del Este a una sola victoria del que se suponía era el máximo favorito de la conferencia, New York Knicks. ¿Cómo ha sucedido esto tras un dubitativo arranque de temporada que incluyó marcas como 0–3, 5–7 u 8–8 tras un mes de competición?



