Cuaderno de apuntes NBA (30)
La polémica con la norma de los 65 partidos, el nivelazo pese al tanking y las maravillas de Dončić y Wemby.
Hoy tenemos varios temas. Vamos con ellos.
Norma de 65 partidos: ¿sí o no?
Lo comentábamos hace un mes. La arbitraria norma de obligar a jugar 65 partidos para optar a los premios NBA estaba empezando a chirriar más que nunca. Shai, Wembanyama, Jokic y Dončić estaban en el alambre —continúan allí— y podían caerse de la lista de elegibles para MPV, DPOY y All-NBA.
Esta semana se ha montado revuelo porque otro jugador que iba a estar seguro como All-NBA First Team y probablemente en el Top-5 al MVP, ha sufrido un contratiempo de salud. Dante Cunningham padece un neumotorax y apunta a perderse el resto de la regular season, aunque se supone que podría estar disponible para el arranque de los playoffs.
Así que como ha disputado hasta el momento 61 partidos, Cunningham podría quedarse sin los honores de un All-NBA por apenas cuatro partidos. Todo el mundo opina sobre esto, claro.
Su agente:
«Cade ha hecho una temporada de primer equipo All-NBA. Si se queda justo por debajo de un umbral arbitrario de juegos jugados debido a una lesión legítima, no debería ser descalificarle para obtener el reconocimiento que claramente se ha ganado en el transcurso de la temporada. La liga debería recompensar la excelencia, no imponer límites rígidos que ignoren el contexto. Hay que hacer una excepción».
El sindicato de jugadores, NBPA, quien dio luz verde a los 65 partidos no hace mucho:
«La posible inelegibilidad de Cade Cunningham para los premios de postemporada después de la mejor temporada de su carrera es un claro fallo de la regla de los 65 partidos y otro ejemplo más de por qué debe ser abolida o reformada para crear una excepción por lesiones significativas. Desde su implementación, demasiados jugadores merecedores han sido injustamente descalificados de los honores al final de la temporada por esta cuota arbitraria y demasiado rígida».
Tracy McGrady, lo típico de exjugador:
«Solo voy a decir esto: si estamos en una temporada de 82 partidos, no hay ningún jugador que deba ganar un premio jugando 40, 50 o 60 partidos. De ninguna manera. Porque si ese jugador disputó 60 partidos y el jugador contra el que se enfrenta jugó 75 partidos, no me importa lo bien que lo haya hecho durante 60 partidos. Estoy diciendo que en lo que respecta a los números, si ese jugador que juega 60 partidos frente a 75 es una gran diferencia».
Jaylen Brown, sobre la norma y las voces que ahora piden el cambio:
«Todo el mundo estaba de acuerdo porque había jugadores practicando el load management. Ahora, de repente, la gente ya no lo quiere».
Entiendo a todas las partes. Me parece bien lo de poner un mínimo para optar a los premios de la temporada. La cifra de 65 partidos viene a ser el 80% de la campaña, una marca razonable que además encuentra eco en la historia de la NBA ya que en temporadas completas solo un hombre ganó el MVP disputando menos de 65 encuentros, el fantástico Bill Walton.
Sin embargo creo que cualquier persona entiende la situación en la que está Cade. No es solo que su representante haga presión, lo cual es su deber implícito, es que muchos aficionados vemos el caso de Cade y decimos «pues es verdad, este chaval solo se había perdido siete partidos de los 68 de su equipo y es el líder unos Pistons que eran los claros líderes del Este con él en pista. Por apenas cuatro partidos sería una pena que no fuese elegido All-NBA».
Y ahí surgen varias cuestiones:



