Cuaderno de apuntes NBA (27)
Sobre Clippers, Hornets, Magic y Bucks.
En su momento alguien decidió apostar a lo grande en cuanto a osadía y mezquindad sin importarle lo más mínimo lo que le advertían desde el departamento de relaciones públicas. «Será un desastre reputacional. Nos perseguirá en el futuro. Nos acordaremos de esta. Los dioses del baloncesto nos castigarán».
«A corto plazo lo que pueden esperar los Clippers es un infierno salvo que empiecen a ganar dos de cada tres partidos», escribí yo.
Lo que siguió tras el infausto día en Atlanta en que Chris Paul resultó despedido fueron cinco derrotas seguidas. Un balance de 6–21. Proyecto tocado y hundido. Disuelvan la franquicia.
Vuelvo a mi «lo que pueden esperar los Clippers es un infierno salvo que empiecen a ganar dos de cada tres partidos».
Resulta que, tras aquellas cinco derrotas consecutivas, el balance de los Clippers era de 3–16 en los últimos 19 partidos; en los siguientes 19 es de 16–3, bastante mejor que «ganar dos de cada tres» y gracioso por la coincidencia capicúa. De hecho, incluyendo las cinco derrotas iniciales, sería un 16–8, que es exactamente ganar dos de cada tres.
Uuuups. Los Clippers atacan de nuevo y la calidad se impone a la gestión reputacional. Ganar lo tapa todo. Tras aquel pésimo arranque, ya rondan el 50 % de victorias (22–24) y están en puestos de play-in, lugar del que será casi imposible que bajen teniendo en cuenta lo que viene por detrás en el Oeste.
¿El principal causante de esta transformación fue el despido de Chris Paul? No iría tan lejos como para decir eso, ¿pero ha ayudado deshacerse de sus servicios? Prefiero apuntar a otros motivos: las lesiones han dado tregua, el equipo se ha conjuntado y estamos viendo una de las mejores versiones de Kawhi Leonard en regular season (25 partidos seguidos sumando al menos 20 puntos).
Deporte, amigos.
Algo se mueve en Carolina del Norte
¿Podemos decir que hay brotes verdes en Charlotte?



