Cuelgo las botas
No es fácil retirarse, pero a todos nos llega la hora.
Queridos lectores, suscriptores, amigos, tengo algo que contaros:
Hoy, con tristeza, como no puede ser de otra forma, os anuncio que ceso mi actividad relacionada con la NBA. Tras más de dieciocho años cubriendo el día a día de una liga de ocho meses que dura doce meses, se terminó.
No es una decisión sencilla. No es una elección exenta de dudas. ¿Me arrepentiré en el futuro? En realidad da igual. El futuro no existe. Existe el presente y es ahora cuando considero que ha llegado el momento de parar.
¿Por qué?
Digamos que una combinación de factores, algunos de los cuales controlo y otros no, me ha ido empujando a tomar esta resolución. Pero sin duda el que más ha pesado es la sensación —no obligación— de que necesito dedicarle más tiempo a otras facetas de mi vida.
Porque la NBA desde mi trinchera no va solo de ver partidos, resúmenes largos y estar al día de todo lo que ocurre en la liga consumiendo todo tipo de contenido en formato texto o audiovisual en un ciclo infinito 24/7. Ese era el primer paso, común a la mayoría de los aficionados. Luego llegaba la redacción de noticias, artículos, tuits, crónicas, guiones para podcasts o vídeos, realización de entrevistas, algún viaje que otro, ruedas de prensa ocasionales y la creación de newsletters. Todo ello además de innumerables tareas de intendencia a modo de contable, informático, analista de datos, gestor publicitario, amago de influencer, relaciones públicas, jefe de redacción y no sé qué más.
Mi salida de nbamaniacs alivió la carga, pero dos años después veo que ya no soy capaz de llegar a todo lo que quiero. Siempre me ha podido el corazón y he remado para hacer más, más y más. ¿Trabajar siete días a la semana? Póngame un check durante la década pasada. Aún no sé ni cómo lo hice. Ni siquiera me detuve cuando nacieron mis hijos. Ahí están las breves pero laboriosas noticias escritas desde el hospital porque redactarlas y publicarlas no era cuestión de quince minutos, sino de horas.
Pero hoy, que debería explayarme con un largo texto en el que desgranar por qué me parece que Miami ha entregado mucho a cambio de Giannis Antetokounmpo y explicar de manera sencilla y directa por qué es correcto que Minnesota se deshaga de Julius Randle, no puedo hacerlo. Otras obligaciones y compromisos, el ritmo del día a día, me impedirían ponerme a ello hasta que fuese demasiado tarde. Y cuando se acumulan jornadas así, me siento mal.
Frenar ahora es hacerlo en mis propios términos. Sin que nadie me obligue, sin que nada me eche. Sin tener que achacarlo a la salud, al dinero, a la falta de lectores, al hastío, a algún percance inesperado. Podría seguir a otro ritmo, pero no voy a hacerlo. He renunciado a muchísimos momentos de mi vida por la NBA y no puedo permanecer así sine die.
¿Ha merecido la pena todo este sacrificio de casi veinte años?
Por supuesto. Cuando inicié el proyecto de nbamaniacs a principios de 2008, un blog personal sin mayor pretensión que contar lo que ocurría en la NBA desde mi punto de vista, no pensé que con aquella decisión iba a entregar temporadas completas de mi vida personal y profesional a la causa.
Tampoco imaginé todo lo que conseguiría a cambio: crear una web con millones de lectores acumulados en todo el mundo, acceder a vestuarios NBA, compartir conversación, espacio y tiempo con algunas de las más grandes estrellas de la historia de la liga, recibir propuestas profesionales halagadoras que en su día solo eran un sueño, ayudar a formar a periodistas que pisan fuerte en diferentes medios, juntar a un grupo de personas que lo dimos todo para sacar el proyecto adelante en las buenas y en las muy malas, que las hubo en 2013 o 2020 (gracias, equipo, vosotros sabéis quiénes sois), conocer a un montón de gente y crear un medio de pago en 2019 que hoy en día sigue vivo y coleando. ¿En la era del todo gratis?
Quizá ese haya sido mi mayor éxito profesional en lo que a la NBA se refiere, lograr que durante años cientos de personas hayan querido pagar para que yo escribiese newsletters o grabase podcasts. Con su dinero. De su bolsillo. No todo el mundo puede decirlo, pero yo sí.
Y es precisamente por ello, por esa magnífica comunidad que habita en 82 partidos, por lo que esa parte del proyecto va a seguir. Voy a mantener nuestro Discord, nuestro grupo de Telegram, las ligas Fantasy y la quedada anual. Yo dejaré de enviar boletines, pero el resto seguirá como hasta ahora.
Han pasado muchos años. El mundo ha ido girando con sus cambios permanentes —en 2008 sobraban casas que nadie podía o quería pagar; en 2026 faltan viviendas por todos lados— y lo seguirá haciendo. La NBA también evolucionará, pero yo no estaré ahí para contarlo de forma habitual. LeBron James, protagonista de aquel post primigenio, sigue, pero yo no.
¿Me marcaré un Michael Jordan?
Quién sabe. Quizá algún día, en tres meses o diez años, desee volver a formar parte de este circo. No lo descarto. ¡Llevo cuarenta años siguiendo esta competición, forma parte de mí! De hecho sé que soy capaz de tomar la decisión de dejarlo porque me guardo la opción de volver. Por si me arrepiento. Por si me pica el gusanillo. Por si encuentro tiempo. La web y la lista de correo se mantendrán sin cambios; tal vez en alguna situación quiera enviar algún contenido puntual.
O puede que me dé por crear algo diferente y escribir sobre otros temas. He tenido páginas web desde 1998, he publicado de manera habitual desde entonces. No sé si sabré vivir sin hacerlo.
Me despido con un sincero agradecimiento a todo aquel que me haya leído, escuchado o acompañado de un modo u otro en esta aventura. Durante un mes o una década. Dejando comentarios, suscribiéndose con su tarjeta, respondiendo a mis emails, leyendo desde la sombra o compartiendo mi trabajo.
Ha sido intenso. Ha sido maravilloso. Ha terminado.
GRACIAS.
—Elio
PD: Si eres suscriptor de pago, a partir de hoy no se realizarán más cargos a tu tarjeta. El importe pagado y “no consumido” queda suspendido por si en el futuro volviese a escribir. Si lo hiciese, previo aviso, se reactivaría la suscripción. Si por el contrario prefieres que te devuelva la parte proporcional no consumida, por favor contacta conmigo respondiendo a este correo antes del 28 de junio de 2026.
PD 2: Ha sido un placer, de verdad.



Ha sido un placer ser suscriptor, has llevado adelante un proyecto de calidad, lo vamos a echar de menos. Gracias por la cercanía, por mantener las redes sociales ya tejidas y la quedada anual. Gracias Elio!
Solo te puedo decir que gracias por todo Elio. Gracias por tu trabajo, gracias por crear la única comunidad en la que me he quedado más de cinco años (y lo que nos queda), gracias por ser como eres. La decisión que tomes es buena, como todas las decisiones que se toman cuando uno ve que no se llega. Nos seguiremos viendo y leyendo en el Discord y, sobre todo, seguiremos viéndonos una vez al año para el comienzo de los playoffs. You'll never walk alone. Gracias por todo Elio